Un poema mariano: el interior de la basílica está dedicado a María.

El coro:

–          La Virgen de Millefaut (1892): es el corazón de la basílica dedicado a la Inmaculada Concepción y, por lo tanto, a la maternidad divina de María. Presenta al niño Jesús bendiciendo a los fieles.

  • Las herejías
    • La simbólica victoria del bien contra el mal está representada en la basílica a través de la estatua de la Virgen, que vence las herejías, doctrinas de origen cristiano contrarias a la fe católica y condenadas por la Iglesia. Bossan desea mostrar la fuerza de María y su victoria en su combate contra la herejía. Para ello, dispone a sus pies las herejías, dando a cada una de ellas la figura de un animal (p55 arquitectura y símbolos)

–          Las vidrieras del coro: “María, reina de las vírgenes santas” (G.Poncet 1887-1891).

Las capillas: la vida de María

Las ocho capillas laterales reservadas en los contrafuertes de la basílica presentan escenas de “la vida de María”. Todas se componen de un altar, un retablo y un frontón. Cada una de ellas ha sido decorada por un escultor diferente.

Los mosaicos: María en la historia

Los seis mosaicos murales están consagrados en la fachada norte a la Virgen en la Iglesia universal y en la fachada sur a la Iglesia de Francia.

 Las vidrieras: María, reina celeste

Las seis vidrieras diseñadas por Georges Decôte representan según diferentes aspectos el reino de la Virgen en el cielo.

Los ángeles

Las criaturas celestes también están presentes en la basílica. En el exterior domina el combate espiritual, desde los ángeles de las columnas, armados con espadas, que adornan el frontón hasta la estatua de San Miguel derrotando al dragón en el tejado. Colocada en la cima del ábside, la figura del arcángel evoca la victoria del bien sobre el mal. Los ángeles armados del exterior dan paso a los ángeles músicos que sostienen los arcos de la tribuna en el interior. Los ángeles arrodillados del coro llevan los símbolos de las letanías de la Virgen: la puerta del cielo, la estrella de la mañana, el espejo de la justicia y el trono de la sabiduría.

 Las cúpulas:

Las tres cúpulas representan a María unida a las tres personas de la Santísima Trinidad: Padre, Hijo y Espíritu Santo. Expresan la comunión de María con Dios y su beatitud eterna.